Kinesiología
Método que consulta directamente a tu cuerpo a través del test muscular para identificar desequilibrios
¿Qué es?
Un método integrador que, a través del test muscular, detecta desequilibrios físicos, químicos y emocionales, ayudando al cuerpo a autorregularse y recuperar bienestar tanto en lo físico como en lo emocional.
¿Para qué es?
Es un sistema de trabajo que utiliza el test muscular como vía de comunicación con el cuerpo, integrando los principios de la medicina tradicional china, la nutrición y otras técnicas complementarias. Permite detectar desequilibrios en tres niveles: físico-estructural, químico-nutricional y mental-emocional.
De este modo puede apoyar tanto en síntomas físicos (dolores musculares o articulares, problemas digestivos, alteraciones del sueño, tensiones posturales, fatiga, alergias e intolerancias) como en procesos emocionales y de estrés.
Concibe al ser humano como una unidad cuerpo–mente, donde cada músculo se relaciona con órganos, meridianos y emociones. Al acceder al origen del desequilibrio, favorece la liberación de bloqueos y la recuperación del bienestar integral.
¿Cómo funciona el test muscular?
El test muscular es el pilar de la kinesiología. Consiste en aplicar una suave presión sobre un músculo y observar su respuesta. Cuando existe equilibrio, el músculo se mantiene firme; cuando hay un bloqueo o estrés, la respuesta se debilita.
De esta manera, el cuerpo mismo "responde" y orienta al kinesiólogo hacia el origen del desequilibrio, indicando también la corrección más adecuada para facilitar la autorregulación y el bienestar.
¿Cómo es una sesión?
Una sesión de kinesiología consta de tres fases: Conciencia, Equilibración e Integración.
1. Conciencia
En esta primera fase, utilizamos el test muscular para escuchar lo que el cuerpo quiere mostrarnos. Cada persona es diferente: en algunos casos la prioridad está en lo físico, en otros puede aparecer una mayor comprensión del aspecto emocional o energético.
No se trata de forzar procesos ni de buscar más de lo necesario. Simplemente dejamos que el cuerpo indique dónde está el origen del desequilibrio y hasta dónde es adecuado llegar en ese momento. De esta manera, cada persona avanza a su propio ritmo y siempre desde un lugar de seguridad y respeto.
2. Equilibración
Aquí trabajamos en la parte física y energética. El objetivo es restablecer el flujo natural de la energía y la autorregulación del cuerpo. El test muscular nos indica qué necesita la persona en ese momento. Se utilizan diversas técnicas, por ejemplo:
- Reflejos vertebrales (para liberar tensiones en la columna).
- Reflejos neurolinfáticos (que estimulan el sistema linfático).
- Reflejos neurovasculares (que activan la irrigación sanguínea y órganos concretos).
- Reflejos hormonales.
- Inhibición visual y auditiva…
3. Integración
En esta fase se fijan las correcciones realizadas para que el cambio se consolide. El test muscular indica la técnica prioritaria para realizar en casa durante un tiempo determinado, entre ellas podría ser:
- Realizar un ejercicio concreto.
- Tomar flores de Bach (facilitadas en la consulta), un alimento específico, suplementos...
- Recomendación de otras técnicas o terapias para acompañar el proceso. Cualquier técnica que la misma persona sospeche se puede evaluar.
La integración permite que todo lo trabajado se ancle en la vida diaria. Es como un campo lleno de hierba donde se empieza a marcar un nuevo camino: Con la repetición consciente, ese camino se convierte en una vía clara y estable. El cuerpo puede requerir hasta 21 días para integrar este proceso.
Sesiones de kinesiología, duración y proceso según la edad
Número de sesiones: lo habitual son 2-3. En algunos casos puede bastar con una sola, y en otros puede requerirse un proceso más largo.
Duración: cada sesión tiene una duración aproximada de 60 a 90 minutos.
Primera sesión: suele completarse en ese tiempo. Si existe un mayor desequilibrio, puede ser necesario realizar una segunda sesión cercana para finalizar el trabajo iniciado.
Intervalo recomendado: entre sesiones debe pasar entre 21 días a 30 días.
Sesiones con bebés y niños: las sesiones pueden realizarse desde bebés (a través de la madre o el padre), y cuando el niño muestra una buena respuesta al test muscular, puede comenzarse a trabajar directamente con él. Hasta los 12 años es necesaria la presencia de los padres. A partir de esa edad , el niño puede decidir si estar acompañado, siempre con el consentimiento de los padres.
Orígenes de la Kinesiología
La kinesiología se desarrolló en los años 60 gracias al Dr. George Goodheart, quiropráctico estadounidense. Goodheart descubrió que existía una relación entre el tono muscular y el estado de los órganos, emociones y sistemas corporales. Observó que un músculo débil podía reflejar un desequilibrio en otra parte del organismo y que, al corregirlo, se producía una mejoría global.
De estas observaciones nació la Kinesiología Aplicada, donde el test muscular se convirtió en una herramienta esencial para escuchar al cuerpo y acompañar sus procesos de equilibrio.
Más adelante, el Dr. John Thie, discípulo de Goodheart, desarrolló el método Touch for Health (Toque para la Salud), con el objetivo de acercar la kinesiología a todas las personas. Su propuesta integraba principios de la medicina tradicional china, nutrición y técnicas de equilibrio energético, y fue clave para expandir la kinesiología fuera del ámbito clínico.
Hoy, la kinesiología se entiende como un método holístico que combina el nivel físico, químico y emocional, y que sigue creciendo gracias a la aportación de muchos profesionales en todo el mundo.
¿Por qué te animo?
Porque con pocas sesiones, un bloqueo puede transformarse en equilibrio.
Porque cada ser es único y es tu propio cuerpo quien guía el proceso.
Porque descubrirás que lo físico y lo emocional son sensaciones que, al igual que la energía, pueden transformarse.
Porque tomarás conciencia de tu poder y te sentirás con más vitalidad y claridad.
Te animo a regalarte esta experiencia, a confiar en tu propio cuerpo y a permitirte descubrir la transformación que está esperando en ti.
Escucha lo que tu cuerpo sabe
Más que una técnica, un lenguaje interior
La Kinesiología conecta con la sabiduría del cuerpo para mostrar lo que necesita ser visto, comprendido y transformado.
Para volver a tu centro
Te ayuda a liberar bloqueos, recuperar energía vital y encontrar coherencia entre lo que piensas, sientes y haces.
Tu cuerpo responde, tu inconsciente habla
A través del test muscular accedemos a la información que el cuerpo guarda, guiando el proceso de forma precisa y respetuosa.
Un encuentro con tu propio ritmo
Cada sesión sigue el orden natural de tu cuerpo: conciencia, equilibración e integración, acompañando lo que necesites en ese momento.
Tiempo para tí, sin prisa
Cada encuentro tiene la duración necesaria para permitir que el cuerpo exprese, libere y se reordene.
De la ciencia del movimiento al arte del equilibrio
Nacida de la unión entre anatomía, neurología y energías sutiles, la Kinesiología ha evolucionado hacia un enfoque integral del ser.
Porque transformar es volver a tí
Con cada sesión recuperas fuerza, claridad y confianza. Tu cuerpo es sabio: solo necesita que lo escuches.
¿Listo para Escuchar a tu Cuerpo?
Tu equilibrio comienza cuando decides atender lo que tu cuerpo tiene para contarte.
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